Ruta por Triana

Publicado: 4 de diciembre de 2012  •  por: alexperis  •  en: Barrios Sevilla, Turismo Sevilla  •  0 comentarios
Puente de Triana

Triana es la esencia sevillana más pura. Es la Sevilla más pura, alejada de la monumentalidad turística de la ciudad de al otro lado del río. Cualquiera que pregunte a un trianero, te dirá que Sevilla y Triana son en realidad dos ciudades distintas separadas por un río milenario, el Guadalquivir, que conecta el famoso Puente de Triana (o de Isabel II).

Comenzamos nuestra ruta por Triana cruzando precisamente este puente, que fue el primero de piedra en unir ambas orillas (antes sólo había puentes de madera, o hecho de barcazas). Fue construido en 1845 y supone una de las primeras muestras arquitectónicas de hierro que podemos contemplar en la ciudad.

El primer monumento de la Sevilla trianera es la Capillita del Carmen, conocida como la del “Mechero” por su peculiar forma. La siguiente parada debe ser la Plaza del Altozano, uno de los puntos neurálgicos del barrio de Triana. Aquí nos encontraremos con el monumento a Juan Belmonte, uno de los toreros más famosos de la historia. A la derecha del Altozano podremos callejear por las calles Callao, Antillanos Campos o Alfarería, repletas de vida y tradición sevillana. En la Calle Castilla nos encontraremos con las imágenes más famosas y respetadas de Triana: la del Nazareno de la O (1685), en la Parroquia de Nuestra Señora de la O, y el Cristo del Cachorro (1682), en la Capilla del Patrocinio.

Otra de las calles llenas de singularidad trianera es la de San Jacinto, con multitud de bares de tradición sevillana. Aquí nos encontraremos además con la Capilla de la Estrella y la Parroquia de San Jacinto. En la calle Pagés del Corro, cercana a San Jacinto, nos encontraremos además con el Convento de las Mínimas, levantado en 1760.

Pero el corazón de Triana se halla en la Calle Pureza, a la que accederemos desde la Plaza del Altozano. Aquí se encuentra la imagen más venerada por los trianeros, la Esperanza de Triana, que se encuentra en la capilla de los Marineros.

Podemos también acercarnos a la cercana Parroquia de Santa Ana, la primera Iglesia construida tras la reconquista de Sevilla en 1248. Por último, terminaremos nuestro recorrido por Triana en la famosa calle Betis, que se extiende a lo largo de la orilla del río, sirviendo de un estupendo mirador para el gran número de terrazas, pubs, bares y cafeterías que aquí se encuentran. Saldremos de Triana por el Puente se San Telmo, al que accederemos dando por finalizada la calle Betis.

¿Necesitas reservar hotel en Sevilla?

Escribe un comentario

Tu email no será publicado. Los campos marcados con (*) son requeridos