Dónde comer en Sevilla

Ni que decir tiene que uno de los grandes atractivos con los que cuenta Sevilla es su gastronomía. Empezando por el hecho de que irse de tascas y tomar unas cervecitas fresquitas acompañadas por sus correspondientes tapas ya es todo un placer.

La Ruta de la Tapa sevillana

Además de la parte monumental de la ciudad, Sevilla, como toda Andalucía, predispone al turista al peregrinaje monumental y a la degustación gastronómica más variada que tiene su más fiel manifestación en el “tapeo”. Tabernas, bodegones y restaurantes de toda la ciudad dan fama a esta actividad donde la cocina se convierte en el centro de la cultura andaluza.

El Aljarafe, Triana, Remedios o Nervión, son algunas de las zonas sembradas por multitud de bares de tapeo donde se puede apreciar un estilo de comidas y servicio diferente al resto de España.

En el centro histórico de Sevilla, y en un ambiente taurino, destacan bares como “El Rinconcillo” donde los incondicionales de las tapas llevan décadas disfrutando de la mejor gastronomía sevillana a un precio medio, o “Las Piletas”, donde las ortiguillas, rabo de toro, lenguado a la buena mujer y el adobo, son algunas de sus tapas más conocidas.

Ya en el Barrio de Triana, algunas de las mejores opciones son el “Bar Casa Ruperto”, que destaca por sus codornices en adobo y la diversidad a la hora de servir los caracoles; “La Primera del Puente” que ofrece raciones y medias raciones de coquinas, tortillas de camarones, pavías o puntillitas remojadas con su famosa sangría. También “Triana” ofrece la posibilidad de disfrutar de uno de los mejores servicios de la ciudad, además de sus especialidades en carnes y sus trigueros con guarnición.

Y de entre los bares de tapas mejor valorados se encuentran “Eslava” o “Juan Carlos”, este último dispone de más de 60 tipos de quesos y cervezas de importación a un precio más que razonable, o “Romero, Bodeguita”, famoso por su “Pringá”, e incluso “Casa Carmelo” situado en el Barrio de Santa Cruz que ofrece una amplia oferta de raciones en un ambiente totalmente integrado en una típica casa de barrio.

Restaurantes recomendados en Sevilla

La cocina sevillana no se caracteriza por ser muy elaborada pero sí por su estilo y sabor basado en los condimentos. Como platos sencillos y de fama mundial se encuentra su famoso gazpacho, la crema frita de hortalizas, “el pescaito frito”, el cocido andaluz, el menudo, el rabo de toro o sus famosas tapas. Esta cocina local se puede disfrutar en restaurantes o bares de gran renombre y con una muy buena relación calidad-precio  como “Eslava”, “la Vinería de San Telmo”,  “Az-zait” o “la Mata 24”. Las huevas, los pinchos morunos, caracoles, aceitunas y las pavías de pescado también son platos típicos de la zona, así como sus dulces locales como las Yemas de San Leandro o las Torrijas, que  resultan fáciles de degustar en cualquier restaurante de cocina clásica andaluza.

No obstante, en Sevilla se puede encontrar todo tipo de cocina, desde la más típica hasta la más elegante, exótica o innovadora.

Dentro de la cocina creativa, y ya en el este de la ciudad, “Capricho” y “Anka en Miniatura”, o “Abades Triana” en el Distrito de Remedios, son algunos ejemplos de restaurantes donde se puede disfrutar de la fusión de platos innovadores con el sabor clásico andaluz unido a un menú asequible y en un ambiente único para disfrutar de esta mezcla de estilos culinarios.

Sevilla está repleta de restaurantes dedicados a la cocina mediterránea tanto en el centro de la ciudad como es el caso de la “Taberna alabardero”, “Deco” o “Pando Cuna”, o en la zona del Puerto como “Galia Puerto”. También destaca por su gran número de visitas y por su comida fresca de mercado el restaurante “Fusión” situado en el barrio de Tomares a un precio de entre 15 y 25 euros por comensal.