El folclore y las fiestas de Sevilla

Si hay una cosa que distingue a Sevilla del resto de ciudades del mundo es la pasión con que sus gentes viven sus fiestas y tradiciones. Y es que la ciudad se engalana creando un ambiente realmente indescriptible que sólo se puede llegar a entender si se presencia en primera persona.

La Semana Santa de Sevilla

Estas fiestas son unas de las más importantes celebraciones en la ciudad de Sevilla desde el Siglo XIV. Durante estos días de fiesta, los sevillanos se reúnen en sus cofradías o hermandades, que están destinadas a realizar sus procesiones de penitencia por las calles de la ciudad, desde su iglesia hasta la catedral atravesando la ruta más corta, según relatan las ordenanzas de Cardenal Niño de Guevara del siglo XVII.

Muchos sevillanos esperan impacientes su gran momento, empezando el Domingo de Ramos y terminando el Domingo de Resurrección. Durante toda la Semana Santa son 57 las cofradías que cumplen con su anual visita a la Catedral de Sevilla.

La mayoría de las hermandades llevan entre dos y tres pasos o procesiones, uno dedicado al Cristo y representando varias escenas de la pasión, muerte y resurrección, otro dedicado a la Virgen y otros en representación de El Amor, la Cena, San Benito o la Trinidad. Otras cofradías sin embargo, tienen sólo un paso, como pueda ser la Santa Marta o la Soledad de San Lorenzo. En total, llevan 116 pasos acompañados de unos 60.000 fieles que participan como Nazarenos, Penitentes, Costaleros o Acólitos en cada una de sus cofradías.

La ruta que realizan todos los pasos es la llamada Carrera Oficial, comenzando por la plaza de la Campana y continuando por calle Sierpes, plaza de San Francisco y Avenida de la Constitución hasta llegar a la Catedral. Este camino, se debe realizar de ida y de vuelta desde cada una de las iglesias de cada cofradía.

La noche más importante de las Fiestas de Semana Santa en Sevilla, es la Madrugá, que es la noche de jueves a viernes santo, cuando las hermandades del Silencio, el Gran Poder, El Calvario, los Gitanos, la Esperanza de Triana y la Macarena se dirigen a la Catedral para cumplir su penitencia. Estos recorridos se encuentran impregnados de aspectos tradicionales y culturales muy arraigados como las Marchas, la Cruz de Guía que es la insignia que abre el cortejo procesional y que se encuentra flanqueada por dos nazarenos que portan faroles, los penitentes y los cánticos que acompañan a cada una de estas hermandades.

La feria de Abril de Sevilla

Estas fiestas representan uno de los eventos más importantes de la ciudad de Sevilla, siendo una de las tradiciones más arraigadas desde hace 150 años, y cuyos orígenes provienen de las antiguas ferias de ganado.

Hasta 1972, la Feria de Abril se celebró en el Barrio de los Remedios, y curiosamente durante las fechas del 1 al 6 de Mayo. Posteriormente, las Ordenanzas Municipales de la Feria de Abril marcaron que se celebrara cada año en la tercera semana posterior a Semana Santa, entre los días martes a domingo, ambos inclusive, salvo cuando cayera durante el mes de Mayo, momento en que se debería adelantar las fiestas una semana.

La portada principal a la feria se empieza a construir a principios de cada año, adaptándose a los cánones arquitectónicos e iluminada por miles de bombillas. El día del encendido de luces se denomina la noche del “alumbrao”, cuando tiene lugar la cena con pescaíto frito remojado con fino o manzanilla.

La Feria se ubica en una superficie de 1.000.000 de metros cuadrados dividido en tres sectores: el recinto Real de la Feria, que era donde los antiguos cocheros montaban a sus clientes para trasladarlos a la feria; la Calle del Infierno, que es como se llama en Sevilla al Parque de Atracciones; y Aparcamientos. Es en el recinto Real de la Feria, donde se instalan más de mil casetas familiares, peñas, entidades y distritos de entrada gratuita, y en la Calle del Infierno se desarrollan más de 400 actividades feriales. Durante el día destaca el Paseo de Caballos, y por la noche el flamenco y las copas.

El flamenco, el alma de Sevilla

La ciudad de Sevilla se descubre como un perfecto escenario para disfrutar de su folclore y tradición. En este sentido, el flamenco es uno de los aspectos más típicos de la cultura andaluza y se puede disfrutar en multitud de bares, “tablaos”, museos, escuelas, peñas flamencas y eventos a lo largo de todo el año.

El flamenco encuentra su inspiración en la música y danza tradicional andaluza como las seguidillas, los fandangos y los trovos, y finalmente, los cantes gitanos fueron los que lo alejaron de los bailes y cantes populares dotándole de una identidad propia, aunque de entre las variedades del flamenco llamadas también palos, surgen las sevillanas, cuya aparición fue mucho antes que el flamenco. Actualmente la mezcla de influencias del pop, rock, blues o la música latina, han desdibujado el flamenco original, pero Sevilla es uno de los lugares donde se puede volver a reencontrar en su estilo más puro en la línea de Estrella Morente, Miguel Poveda o Marina Heredia.

Algunos de los mejores bares de flamenco se pueden encontrar en el Barrio de Triana, de entre los que destacan El Manoncillo, reservado a los amantes de este arte y ambientado en el mundo taurino y con auténtico estilo flamenco; otro de los grandes es El Tejar, un espacio acogedor con luces tenues y un pequeño patio interior anexo. También el centro de la ciudad el Pata Negra o el Perro Andaluz, proporcionan al visitante espectáculos musicales y de baile flamenco de la mano de los grandes como los hermanos Raimundo y Rafael Amador Fernández. Lola de los Reyes cuenta con el mejor flamenco en directo de la ciudad en un ambiente tranquilo donde también se pueden disfrutar actuaciones de palmeros y cante flamenco.

Los tablaos, específicos para los espectáculos flamencos son en la actualidad el templo de este arte, donde los artistas se reúnen para ofrecer lo mejor al turista, y aunque suelen ser caras, también son de gran calidad. Entre los más visitados están El Arenal donde intervienen artistas de primera línea; el Palacio Andaluz o el Patio Sevillano.

El colofón, y una de las más altas expresiones del flamenco en Sevilla, viene de la mano de la Bienal de Flamenco y del Festival de Música Antigua de Sevilla.

Los toros, la fiesta nacional

Durante las fiestas grandes de Sevilla, una de las actividades de mayor tradición son las corridas de toros que se celebran en la plaza de toros de la Real Maestranza. Dicha plaza está conformada por caballeros de antiguas familias nobles, reservando el puesto de Hermano Mayor al Rey D. Juan Carlos, y cuya mayor actividad es la de realizar eventos benéficos en la ciudad. Esta plaza es propiedad de la Real Maestranza de Caballería, que además se encarga de su conservación y fomento del arte de la tauromaquia.

Tradicionalmente, la temporada taurina en la plaza de la Real Maestranza suele comenzar el domingo de Resurrección, continuando con la Feria de Abril con un total de espectáculos de entre 16 y 18 corridas. Además de en estas fiestas, también se celebran espectáculos taurinos durante el Corpus Chisti, durante las fiestas de la patrona de la ciudad que es la Virgen de los Reyes que es el 15 de Agosto, durante la Feria de San Miguel que se celebra en el último fin de semana de septiembre, y se cierra la temporada con la Virgen del Pilar, esto es el 12 de octubre. Por otra parte, se suelen organizar corridas esporádicas y de forma continua todos los domingos durante los meses de mayo, junio y septiembre, así como premios de novilladas picadas y de promoción sin picadores organizadas por la Real Maestranza.

La temporada se anuncia con el famoso Cartel, que se suele encargar a artistas de gran tradición y renombre dentro del mundo taurino. Algunos de estas obras maestras se encuentran guardadas en el Museo Taurino que alberga la Plaza de Toros de la Maestranza y que dispone tanto de obras pictóricas, como esculturas, cabezas de toros y trajes y utensilios utilizados dentro del mundo del toreo.