La ciudad de Sevilla

Para descubrir la hermosa ciudad de Sevilla no hay nada como pasear por sus ambientadas calles y mezclarse con su gente, recorriendo sus barrios más históricos, cada uno de los cuales tiene algo distinto que ofrecernos.

Descubriendo Sevilla y sus principales barrios

Sevilla posee muchos puntos diferenciadores con respecto a muchas ciudades de España pero uno de ellos es la variedad de Barrios, donde se puede respirar la tradición y costumbres sevillanas, aunque cada uno de ellos goza de su propia identidad.

De los más populares e importantes barrios de Sevilla nos encontramos con el Barrio de Triana, de donde han salido artistas tan relevantes como Antonio Canales o Paz Vega. Arquitectónicamente destaca por sus vistas al río Guadalquivir desde la Calle Betis y por su multitud de terrazas y restaurantes que desembocan en el paseo fluvial, en él también encontramos su Mercado de Abastos y la zona más alfarera de Sevilla.

Las estrechas calles y los palacios del Barrio de Santa Cruz, hacen de él uno de los más emblemáticos de Sevilla. Famoso también por sus calles repletas de patios con flores, la Catedral, La Giralda, el Archivo de Indias y los Reales Alcázares. Además es uno de los preferidos por los turistas para sus salidas nocturnas por la gran cantidad de bares, tascas y discotecas que alberga.

Popular por otros motivos bien diferentes resulta el Barrio del Nervión, que acoge uno de los lugares más visitados por turistas y sevillanos y que tantas veces muestra el fervor y sentimiento de los sevillanos por uno de los dos equipos de fútbol de la ciudad. Nos referimos al estadio de fútbol Ramón Sánchez Pizjuán, donde juega el Sevilla F.C., que se ubica en el centro del Barrio, y a su alrededor, multitud de comercios y restaurantes dan vida a sus calles. Por otra parte, el Nervión también se define como el barrio comercial y financiero de la ciudad.

El estadio del otro equipo de la ciudad, el Betis (la rivalidad entre ambos equipos sevillanos es mítica y no comparable a cualquier otra), el Estadio Benito Villamarín, se encuentra en el Barrio de Heliópolis, que en esta ocasión se rodea de una zona residencial tranquila con jardines, avenidas de palmeras y chalets, además de ser el lugar donde se enclavó la Exposición Iberoamericana de 1929.

Lo más característico del Barrio de la Macarena es la Basílica y su muralla, al igual que la Virgen Esperanza Macarena, que es una de las más queridas por los sevillanos durante la Semana Santa. Además este barrio se sitúa en el centro histórico de la ciudad y resulta un lugar con gran alternativa de ocio por sus cines, festivales de música, cines y teatros. Algo parecido sucede con el Barrio de los Remedios, famoso por ser donde se ubica el recinto de la Feria de Abril y que linda con el Barrio de Triana.

Sevilla, una apasionante historia

Los orígenes e historia de Sevilla resultan realmente ricos, y es que el paso de las diferentes civilizaciones ha dejado huella en cada uno de los rincones de la ciudad. Los romanos gobernaron la ciudad durante más de seis siglos y establecieron allí su colonia, llamada Itálica, y que hoy en día se sitúa a diez kilómetros de la ciudad y es uno de los grandes atractivos turísticos de Sevilla. No obstante, su colonia no es el único resto romano que hay en la ciudad, ya que el anfiteatro, restos de grandes casas romanas y multitud de hitos históricos como el nacimiento de Trajano y Adriano, han situado a Sevilla como una de las ciudades con más influencia romana de España.

Sin embargo fue la civilización musulmana la que hizo mella con mayor fuerza en su cultura, costumbres y construcciones, ya que su dominio duró 800 años, desde 711 hasta que los Reyes Católicos conquistaron Granada en 1492. De esta época son muchas las construcciones que se pueden admirar hoy día, como la Torre del Oro, la Torre de la Plata, la Giralda, el Patio de los Naranjos o sus maravillosas murallas e iglesias. Tanta fue la influencia musulmana, que el estilo Mudéjar sobrevivió incluso tras la caída árabe, como se puede ver en la edificación de la Casa de Pilatos.

Tras la caída de Granada a manos de los cristianos, España comenzó una era de expansión y prosperidad, en la que participó activamente la ciudad de Sevilla. Eventos como la conquista de América en 1492 convirtieron a Sevilla en una de las ciudades más ricas de Europa, otorgándole el monopolio del comercio español y el baluarte de la más cosmopolita de Europa. A pesar de designar en 1561 a la ciudad de Madrid como capital del reino, Sevilla continuó siendo el mayor nudo de comunicaciones hasta el siglo XVII. Fue la época de esplendor española, del renacimiento y el barroco, aunque mucha de esta riqueza fue despilfarrada en guerras por los Habsburgo. España entró en una recesión económica que posteriormente desembocó en guerras y conflictos políticos que finalmente desembocaron en la última Guerra Española, la Guerra Civil.

Los edificios históricos más recientes de Sevilla, además de los construidos para la Exposición Universal de 1992, provienen de la Exposición Iberoamericana de 1929 y son la Plaza de España y el Parque de María Luísa.